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Capítulo 2

La decisión de buscar embarazo

Muchas parejas, no todas por supuesto, se plantean en algún momento el hecho de “queremos tener hijos”. Las motivaciones son muy distintas unas de otras y siempre debería ser por el puro deseo de vivir esa experiencia de tener hijos/as y criarlos y convivir con ellos/as.

Me encuentro en más de una ocasión con mujeres, pocos hombres me han hablado alguna vez de esto, de su gana de tener hijos y es cierto que en la mayoría está el deseo, pero hoy día este deseo se enfrenta a la cruda realidad de lo difícil que resulta ser madre y continuar siendo profesional o trabajadora o de lo cara económica y socialmente hablando que resulta tal posibilidad. De ahí la duda que genera y el comenzar a hacer planes para “organizar” el cuando y como.

En nuestra Andalucía, me consta que en otras regiones y países ocurre lo mismo, muchas mujeres jóvenes se ven empujadas por sus amistades o familiares a buscarlo cuanto antes, en muchas no está aún ni el deseo ni la oportunidad socioeconómica, pero la influencia de los demás las lleva a ponerse a ello. 

En ese momento en el que la pareja decide “buscar” algo cambia en su conducta sexual, antiguamente simplemente dejaban de intentar controlar la anticoncepción y se permitían el coito sin control alguno, hoy muchas parejas comienzan a leer en Internet, se bajan aplicaciones, compran “predictores de ovulación” y centran toda la atención en “hoy es el momento”. Esto genera una ansiedad de ejecución sobre todo en ellos y más aún si no están muy convencidos de la “necesidad” o “ganas” de ella de tener descendencia.

Tras varios intentos en el que los test les dicen que sus “esfuerzos” no han dado resultado comienzan a preocuparse y ahí sí que varían aún más sus conductas sexuales, empiezan a evitarse, disminuyen sus expresiones de afectos, sus juegos, todo por mecanizar la actividad o por miedo a enfrentarse a un nuevo “fracaso” y dejan los juegos de acercamiento que hasta entonces habían tenido para mediante algún sistema decidir cuando “deben hacerlo”. En este instante casi todo se genitaliza, todo pasa a ser una mínima preparación para pasar rápidamente al coito y eyacular dentro.

Sabemos que la falta de una buena excitación dificulta sobremanera el embarazo pues la mujer requiere las más de las veces de una buena lubricación (aunque las violaciones con embarazo como resultado demuestren lo contrario) y el hombre también aumenta con su excitación el número de espermatozoides.

También está demostrado como la vida moderna influye negativamente en conseguir esos embarazos, la polución química, el tabaquismo, la cantidad de alimentos manipulados, el exceso de contacto e ingesta de preparados en plásticos, el estrés social, laboral, económico, etc. El agotamiento que muchas personas padecen fruto de la explotación laboral. Son todos factores negativos que impiden en muchos casos o dificultan en otros el embarazo natural.

 Como no podemos cambiar de vida la mayoría de las veces, si podemos tratar de cambiar un poco nuestros hábitos de vida, hacerlos más saludables, relajarnos a ser posible todos los días ya que el estrés también actúa a diario, y sobre todo no olvidar de que además de buscar el embarazo también debemos conservar la erótica en  la pareja, no es sano centrase solo en los días que “toca”, se corre el riesgo de hacer desaparecer la erótica y el deseo en ambos miembros de la pareja, y el resto de los días que apetezca se puede jugar a todas las actividades que la pareja tenga por costumbre o deseo hacer y simplemente dejarse eyacular dentro de la vagina si el juego lo permite o posibilita, si no, no pasa nada porque el hombre eyacule a veces sin ser en el interior.

Es un mito que el hombre deba guardar continencia para aumentar el número o calidad de los espermas, es justo al contrario, las más recientes investigaciones demuestran como a más eyaculados mejor cantidad y calidad de los espermas. Y ella no debe centrarse en conseguir solo el coito y el eyaculado en el interior, esto también dificulta la excitación al estar muy pendiente de lo que se hace y no permite el abandono que tan necesario es para una buena vida sexual.

Continuará…..

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