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Capítulo 1    Una crisis

El embarazo y su búsqueda además del posterior nacimiento del hijo/a generan una crisis personal y por tanto también de la pareja (JL.G. de Rivera)

Y se considera crisis pues es un cambio que:

       Rompe la sensación de continuidad psíquica de los eventos familiares, de andar trabajando generalmente se pasa a un nuevo estado en el que lo más importante es la crianza y si no sabe aceptar la nueva situación se generará más frustración que satisfacción. Hoy nos preparan para ser profesionales. Muchas personas hemos empezado a vivir alejadas de nuestras familias y algunas ven como el embarazo las vuelve a tener que interrelacionarse con ellas.

       Requiere una intervención, decisión o transformación de casi todo lo que nos rodea, la casa que pasa de ser un sitio para ambos y para fiestas con los amigos a una guardería en la que todo huele a bebé, las amistades que poco a poco ves cómo ya no vienen tanto como antes;,las salidas de ocio que pasan a convertirse en un sueño cuando no en una pesadilla, el trabajo que antes tanto te agradaba ahora es una rutina que impide tu actividad maternal o paternal; las actividades deportivas, ese coche que os comprasteis para viajar los dos solos se ha de convertir en un familiar, etc.

       Activa la reactividad emocional, nos volvemos algo más sensibles, algunas personas casi que por primera vez en su vida y hay que “re-entender” a la pareja. Nos puede resultar una persona completamente desconocida ya que esa versión de ella o de él no la conocíamos.

       Obliga a replantearse el sentido de la vida, he visto mujeres que han decidido abandonar aquello por lo que lucharon durante años y unas lo aceptan con más o menos grado de felicidad y a otras las hunde en estados depresivos, ansiosos, etc., conviene buscar ayuda en estos casos.

Otras parejas han vivido el sueño de tener los hijos cuando desearan y en muchas ocasiones se encuentran con la situación de que no es así, que no es cuando uno “programa”, que la naturaleza no es dominable, por más app que nos vendan contándonos milongas.

Otras muchas parejas se enfrentan a su imposibilidad de conseguirlo por algún problema de infertilidad, esto es aceptado como algo normal por muchas y como todo un fracaso personal o de “mi pareja” por otras. Esto último va suponer un desencuentro en muchas ocasiones y en verdaderos conflictos.

Lo más habitual es que la dinámica sexual que la pareja traía hasta ese momento se vea puesta en duda, se pierde la espontaneidad y pierden las conductas tan aprendidas ya de como organizar sus encuentros, ya no se atiende al placer pues el objetivo cambia, ahora no importa pasárnoslo bien sino conseguir el embarazo.

 

       Tiene consecuencias afortunadas o no para sus protagonistas, a algunas parejas las une en afectos y a otras, desgraciadamente, las separa desde solo un poco hasta los casos de rupturas.

Siempre se dijo que los hijos unían a las parejas, no es del todo cierto, habrá algunas que sí, sobre todo aquellas que hayan soñado o fantaseado con esta situación como deseable. Pero lo más frecuente hoy día en que lo que soñamos es en un mundo profesional que nos permita el éxito social, o ganar lo suficiente para disfrutar de los muchos ocios de que disponemos, la aparición de un embarazo y sus consecuencias hacen que muchas parejas se distancien.

Si percibes que vuestra sexualidad o la relación de pareja está deteriorándose o sientes que tus nervios no aguantan la situación no lo dudes, pídenos consejo. Contacta con nosotros (clic aquí)