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Síntomas de depresión y sexualidad

La persona depresiva percibe, o no, los síntomas no como un dolor qué está o no está sino como sensaciones más o menos claras, pensamientos negativos, recurrentes, irracionales, también con disparos de sentimientos alterados, extraños, desconocidos. Y esto irremediablemente altera la sexualidad tanto a nivel físico como mental y emocional.

Los síntomas se producen durante gran parte del día, casi todos los días y pueden consistir en:

  • Sentimientos de tristeza, ganas de llorar, vacío o desesperanza
  • Arrebatos de enojo, irritabilidad o frustración, incluso por asuntos de poca importancia. (Ver más en 1 abajo)
  • Pérdida de interés o placer por la mayoría de las actividades habituales o todas, como las relaciones sexuales, los pasatiempos o los deportes. (Ver más en 2 abajo)
  • Alteraciones del sueño, como insomnio o dormir demasiado
  • Cansancio y falta de energía, por lo que incluso las tareas pequeñas requieren un esfuerzo mayor
  • Falta de apetito y adelgazamiento, o más antojos de comida y aumento de peso
  • Ansiedad, agitación o inquietud
  • Lentitud para razonar, hablar y hacer movimientos corporales
  • Sentimientos de inutilidad o culpa, fijación en fracasos del pasado o autorreproches. (Ver más en 3 abajo)
  • Dificultad para pensar, concentrarse, tomar decisiones y recordar cosas
  • Pensamientos frecuentes o recurrentes sobre la muerte, pensamientos suicidas, intentos suicidas o suicidio
  • Problemas físicos inexplicables, como dolor de espalda o de cabeza
  • Tomado de Depresión (trastorno depresivo mayor) – Síntomas y causas – Mayo Clinic

A pesar de todos estos síntomas el paciente tiene días o momentos en que está mejor y responde con sus verdaderos sentimientos a algunas situaciones sociales, laborales o familiares.

En nuestra área sexual, la persona con depresión puede tener momentos en los que parece no tener nada y responder con normalidad o incluso con más interés a los encuentros sexuales propuestos por ella misma o por su pareja. Cuando momentos más tarde se la vuelva a requerir, sexualmente hablando, puede ya bajo los efectos de la depresión, responder con mala actitud incluso tener malas palabras con lo realizado hace unos momentos de buen grado.

1 Me cuentan en consulta con frecuencia sobre una situación: la pareja de la persona depresiva se muestra excitada/o y se acerca o propone, imaginaros por un momento los pensamientos de esa persona depresiva, qué mal me encuentro, mi cuerpo no responde, no se da cuenta de cómo estoy, claro no me conoce nada…. Y una larga parrafada de certeras frases negativas…Si el acercamiento continúa porque la otra persona no se da cuenta o no quiere parar la única opción que deja a la persona depresiva es la de huir del sitio, como sea, con una retirada silenciosa y a llorar probablemente o con una reacción violenta y se inicia un desencuentro grave en la pareja.

La persona depresiva no puede reaccionar de otra forma, aunque si hay muchísimas variaciones personales en cuanto a la forma de hacerlo, pero sexualmente le es imposible responder con agrado, sus hormonas y neurotransmisores están alterados, no hay respuesta física dónde antes si la había. Cómo resultado de este desencuentro el próximo tiene su fracaso asegurado, es mejor analizar esto y dejar de insistir en esa conducta placentera como es lo sexual mientras la persona se encuentre es esta situación.

Numerosos estudios demuestran como una buena parte del deseo de una persona se basa en el buen recuerdo o no que tengan de las últimas relaciones. Es decir hay un refuerzo positivo si hubo buen sexo o refuerzo negativo (con todas sus consecuencias en las conductas) si el o los encuentros anteriores fueron malos o forzados.

2-Las aficiones que antes llenaban su día a día desaparecen y hoy con la Tv y las redes caen en el consumo excesivo con facilidad abandonando así sus apoyos positivos interiores.

Sexualmente perciben algo o nada de excitación ante escenas eróticas y se entristecen en lugar de percibir sensaciones agradables, dejan de fantasear con recuerdos de sexo vivido o fantaseado y entran en un autoanálisis permanente, este análisis se hace extensivo a la pareja a la que habitualmente le encuentra más defectos, así poco a poco la actitud de la persona va variando ante el sexo hasta perderle el Interés, base de todo deseo.

Sin interés no hay deseo. Y la persona depresiva pierde el interés en casi todo.

3-Esto conlleva una distorsión de leve a grave de la autoestima y la propia imagen corporal con la que se entregaba alegremente al placer antes de la depresión desaparece, todo es negativo respecto de sí misma/o. Es difícil divertirse en estas circunstancias.

Es muy difícil también acercarse a una persona que se “enfada” por que la buscas o por que “ya no me buscas”. Recomiendo la paciencia y la información sobre qué hacer ante el “mi pareja está deprimida”, aceptar y dejar pasar esta temporada, hasta que se aperciba de su estado o se lo hagas ver y busque tratamiento.

Si deseas consultar sobre tu situación o la de tu pareja no lo dudes, ponte en contacto conmigo Mi consulta